- Reduce el dolor: La música es un fuerte generador de endorfinas, lo que disminuye el dolor crónico hasta en un 21 %. Son, para tomar un ejemplo, como analgésicos naturales. Esto no quiere decir que disminuya el dolor, sino que genera más felicidad, lo que ayuda a combatir la depresión.
- Ayuda a evitar el estrés: La música suave o ambiental notamos cómo nuestra mente se aísla del resto del mundo. Lo ideal es tener dos veces a la semana un momento para relajarnos durante 30 minutos, sin pensar en nada y solo escuchando.
- Estimula el cerebro: Los ritmos fuertes, como el rock clásico, ayudan a que la concentración permanezca más aguda y con los pensamientos más alerta.
- Aumenta el rendimiento: Hay gente a la que le gusta escuchar esa canción con la que parece que todo va a salir bien. La motivación es uno de los puntos fuertes de la música, siendo un estimulante para aumentar la productividad.
- Facilita el sueño: Uno de los grandes problemas que tiene la mayoría de la gente hoy en día es conciliar el sueño y dormir las horas suficientes. La música de baja frecuencia nos puede ayudar a relajarnos y caer rendidos. Esto nos ayudará a mantenernos más saludables y a reducir los efectos de estrés y ansiedad.
AQUÍ PODEMOS VER LO QUE NOS
SUCEDE CUANDO ESCUCHAMOS
MÚSICA:




